Lo conocí en un congreso en Rosario, República Argentina.
Era preparador físico del Deportivo Alavés de la primera división (en aquel entonces) del fútbol español.
Concurrí a España a un congreso en Cáceres y después a ver sus entrenamientos.
Gran profesional y mejor persona, no sólo me abrió las puertas de su profesión sino también de su vida.
Sin ningún secreto hablamos, discutimos, estudiamos e indagamos en este complejo mundo del fútbol, él era hincha de mis equipos en México y yo del Alavés.
Un día Iván Alonso (jugador uruguayo que jugaba allí), me avisó que le detectaron un tumor en la cabeza; intenté comunicarme con él, pero no me fue posible.
Otro día me escribieron para avisarme que se había adelantado su partida, QUE EL CIELO LO LLEVÓ A SU LADO; con él se me fue un gran amigo, un muy buen tipo y un gran profesional.
Se lo dije a él, pero lo repito: MUCHAS GRACIAS POR TODO UNAI.
Quiero con esto valorar a la gente que ayuda y colabora con ese solo fin.